martes, 2 de agosto de 2011

viernes, 15 de julio de 2011

miércoles, 13 de julio de 2011

Resiliencia: Proceso de aprender a superar la adversidad


En más de una ocasión hemos conocido personas o grupos que han vivido situaciones que parecían imposibles de superar. Sin embargo, la realidad nos muestra que no solo las superaron, sino que salieron renovadas y enriquecidas de esas circunstancias adversas.

Esta capacidad del ser humano de desarrollarse psicológicamente sano y socialmente exitoso, a pesar de las circunstancias adversas de la vida, se denomina resiliencia.

El término resiliencia se emplea en metalúrgica e ingeniería civil para describir la capacidad de algunos materiales de recobrar su forma original después de ser sometidos a una presión deformadora.

Factores de riesgo y factores de protección

Factores de riesgo: son todas aquellas características, hechos o situaciones propias de la persona o de su entorno que aumenten la posibilidad de desarrollar conductas y actitudes que afecten su salud integral.


Factores protectores: son aquellas características, hechos o situaciones propias de la persona o de su entorno que aumentan su capacidad para hacer frente a la adversidad o mantener su salud integral.

Las personas resilientes son aquellas que al estar expuestas a factores de riesgo, tienen la capacidad de utilizar los factores protectores para sobreponerse a la adversidad, crecer y desarrollarse adecuadamente, llegando a ser adultos competentes.

Una persona resiliente presenta estas características:

v Se valora a si misma: confía en sus capacidades y muestra iniciativa para emprender acciones o relaciones con otras personas porque se siente valiosa.

v Tiene capacidad de disfrutar de sus experiencias: es capaz de reír, divertirse, jugar y gozar de emociones positivas. Tiene sentido del humor.

v Se relaciona bien con las personas: tiene amigas y amigos. Participa con agrado en diferentes actividades con otras personas. Puede enojarse, pero es capaz de disculpar y disculparse. En general se lleva bien con los otros y otras.

v Es creativa: tiene capacidad para usar su imaginación y transformar las cosas, innovando.

v Tiene curiosidad por conocer: se interesa por estar informada y participar de nuevas experiencias. Le agrada aprender cosas nuevas.

v Es autónoma: actúa independientemente, se vale por si misma y es capaz de influir sobre el medio ambiente.

v Se comunica asertivamente: expresar lo que piensa, siente y desea respetando a las otras personas y respetándose a si misma.

v Toma decisiones y resuelve los conflictos: es capaz de planear las acciones que debe seguir para lograr sus objetivos. Evaluando los resultados para aprender de la experiencia.

v Ejercita la habilidad de afrontamiento: es decir, la capacidad de controlar de manera positiva personas o circunstancias estresantes. Por ejemplo, reevaluando una situación (“no fue tan malo como pensaba”), haciendo comparaciones positivas (“es preferible tener esto que haber perdido todo”), buscando distraerse, etc.. Cuando la situación sobrepasa su capacidad busca ayuda.


Algunos factores para el desarrollo de la resiliencia son inherentes a la persona, por ejemplo su temperamento.

Otros factores se van adquiriendo a través de la familia, de los modelos positivos, del afecto que se recibe, de un entorno saludable.

La resiliencia resulta de un proceso dinámico de interacción entre el individuo y su ambiente.

La casita de la resiliencia

La "casita de la resiliencia" es una herramienta de trabajo que puede servir para encontrar puntos fuertes y débiles de la persona y del entorno en el que vive.


Stefan Vanistendael (belga) desarrolló la imagen de una "casita" para representar en forma esquemática los elementos con los que se puede construir la resiliencia. Cada habitación representa un aspecto que se puede trabajar para la construcción o el mantenimiento de la resiliencia.

ü Los cimientos representan las necesidades materiales básicas, como la comida, el descanso y los cuidados de salud.

ü El subsuelo está formado por los vínculos y redes de contacto. Se necesita al menos un vínculo fuerte con alguien que crea en las potencialidades de la persona y la acepte como es, en forma incondicional. Esta persona puede ser un familiar, un vecino o un profesional. Todos podemos asumir este papel frente a un niño o conocido en dificultad.

ü En el primer piso se encuentra la capacidad de descubrirle sentido a la vida, lo cual puede estar vinculado a la fe religiosa o al compromiso humanitario.

ü En el segundo piso hay varias habitaciones: la autoestima, las aptitudes personales y sociales, el sentido del humor. Este último transforma la realidad de la vida en algo más soportable y positivo. Las personas capaces de reírse de sí mismas, ganan en libertad y fuerza interior.

ü En el entretecho o azotea, hay una gran habitación abierta a las nuevas experiencias por descubrir. Esto representa la capacidad de creer que la vida no se acaba con la desgracia ni el sufrimiento y que siempre puede dar alguna sorpresa.

“YO SOY”, “YO TENGO”, “YO PUEDO”, “YO ESTOY”

Para empezar a desarrollar nuestra capacidad de resiliencia necesitamos conocer con que recursos contamos. Para ello podemos realizar el siguiente ejercicio: en una hoja de papel escribe lo siguiente:

YO SOY

Significa reconocer lo que tu eres como persona. Por ejemplo: soy responsable, trabajadora, cariñosa, optimista, etc.

YO TENGO

Las habilidades, capacidades y oportunidades que posees. Por ejemplo: amor, orden, independencia, inteligencia, etc.

YO ESTOY

Es la identificación y aceptación de sentimientos y emociones, es decir nuestro mundo afectivo. Por ejemplo estoy alegre, optimista, triste, etc.

YO PUEDO

Son tus posibilidades de actuar frente a ti misma y al medio ambiente que te rodea. Por ejemplo a través de la comunicación, el relacionarte con otras personas, aprender a controlar tus impulsos, sentir seguridad y confianza en ti misma.

Cuando haz contestado las cuatro preguntas, lee tus respuestas y observa, ¿qué has descubierto de ti misma?, ¿pensabas que tenías tantos recursos para desarrollar resiliencia?, ¿qué te gustaría hacer durante la semana utilizando esos recursos?, Anótalo y llévalo a la práctica

Identificar nuestras capacidades para desarrollar resiliencia nos permite estar preparadas para enfrentar positivamente las circunstancias difíciles que, a veces, la vida nos plantea.

Las características que acabamos de enumerar son nuestros “escudos protectores”, atenuaran los efectos negativos y en muchos casos transformarán en factor de superación la situación difícil.

Vivimos una época en la que estamos rodeadas de muchas situaciones de riesgo para nuestra salud física y mental; falta de empleo, delincuencia, drogas, etc. Frente a ello, un recurso muy importante es identificar los factores de protección tanto personales (alegría, responsabilidad, etc.), como familiares (unidad, comunicación, etc.) y sociales (solidaridad para el desarrollo, las campañas de salud, etc.) que nos ayudarán, sobre todo, a cambiar la apercepción que teníamos sobre nuestras dificultades, esto irá creando en nosotras una actitud optimista y la sensación de que si es posible actuar sobre ellas y superarlas.


lunes, 9 de mayo de 2011

domingo, 31 de octubre de 2010

Malabares de Taco Aguja


Un libro que recomiendo leer a todas las mujeres si o si, es de Josefina Barrón, lo cierto es que me hizo reir mucho, me gusta leer en el micro camino a mi trabajo y sin roche, si tenía que reirme lo hacía y con ganas, así me miren raro jajajaja y si tengo que llorar también lo hago jajaja.
La autora describe varios momentos por los que hemos pasado las mujeres, creo que la mayoría aunque muchas no se atrevan a contarlo, momento en los cuales no nos entendemos ni nosotras mismas, mucho menos entendemos a los hombres. "Toma tiempo conocer a quien está más cerca de una: una misma...toma todo el tiempo del mundo comprenderlos a ellos, los hombres...ellos siempre están para hacernos la vida a cuadritos, llevarnos al cielo, al altar, al supermercado o a la tumba".
Hace una descripción humorística de la mujer que llega a los 40, de nuestra felicidad, o lo que nosotros consideramos ser una mujer feliz, hace la comparación de cómo se ve a un hombre y una mujer solteros a esa edad, de hecho que hay diferencias, hace muchas citas interesantes y divertidas, chicos ahí va, seguro que estarán totalmente de acuerdo :(
"Oscar Wilde decía lo siguiente: las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas. si quieres saber lo que una mujer dice realmente, mírala, no la escuches".
Cuando habla de los males de la mujer, es todo un relajo y vacilón, estos males son: llantitis aguda, estupidemia, fiebre de sábado por la noche, riñitis, insuficiencia sexual , putitis etc,. Escribiré una de ellas para que te rías un rato:
"PUTITIS: inflamación de la líbido que produce deseo irrefrenable de la víctima de meterse con cuanto hombre tiene a su vista.dicha afección se agudiza cuando el microorganismo (es decir , hombre) es ajeno. Si es billetudo, la putits se vuelve crónica y degenerativa"
Y la frase que me llega, "mujer que no jode es hombre"no estoy muy de acuerdo que digamos, considero que en estos tiempos con tantas preocupaciones y ocupaciones de la mujer de hoy en día, no hay tiempo para joder, o tal vez si jodo y no me doy cuenta jajajaja. Bueno prosigamos, otro aspecto que toca la autora en su libro es la insatisfacción femenina, muy cierto, no estamos contentas con nada, si somos bajas queremos ser altas, si estamos gordas queremos ser flacas y etc, creo que me llenaría este blog jajaja con todo eso y ni que decir cuando tenemos que hablar de otra mujer, va una cita:
"Dos mujeres cuando han pasado hablando mal de otra mujer, creen sinceramente ser amigas hasta la muerte".
Otro capítulo que me gustó es el aprendiendo a la vez que amando, interesante, sin arrepentimientos, después de leer este capítulo, si tenía culpa de haber estado con alguien, si consideré por mi mente un error en vez de una experiencia, quedo todo claro. En la vida vamos aprendiendo, conociendo y experimentando hasta que llegue el indicado y podamos poner en práctica parte de esas experiencias que nos llevan a la madurez. Un capítulo bastante reflexivo.
El hombre ideal no existe, este capítulo es recomendado si o si para todas las mujeres, es super divertido y muestra los diferentes tipos de hombres, cómo debemos tratarlos y qué es lo que tienes de bueno o malo, clasificados en: soltero maduro, mancomunado, suelto en plaza, el que no sabe por que pie cojea, el chiquito entusiasta, el viejo comprón, el hijo de su madre, el hombre perfecto , etc, he tenido, a ver no la suerte sino la oportunidad de haber estado con algunos de esta clasificación jajajaja, así que este capítulo tiene mucho de cierto jajaja.
"Cómo tratar al soltero maduro: ir paso a paso, ganarse primero el cariño de su perro, si una tiene hijos y éste no, presentárselos de a poquitos, primero dibujarlos en una pizarra" jajajaja
Ni que decir de nuestro no, que es un si y viceversa, lo que nosotros vemos y lo que él ve y de cuando realmente queremos a alguien, o cuando nos encaprichamos con alguien "cuando una ama, desea lo mejor al otro...el amor es desprendimiento" :)
Cosas que no se deben hacer cuando se emparejan, los tips de Josefina:
  • No te instales en su casa.
  • no le sueltes la cuerda, domestícalo.
  • no camines desnuda.
  • no huelas a santidad.
  • no le cuentes tus secretos.
  • no lo abrumes con tu desmedido entisiamo.
  • no te muestres con un pijama polar (ups jajaja )
  • no le pidas dinero.
  • no lo andes llamando.
  • no le digas "siempre" y "nunca"no te hagas amiga de su madre.
  • no te ganes a sus hijos.
  • no te hagas enemiga de su exmujer.
Algo muy importante y capítulo interesante es aprender a cortar de raíz, cuando sentimos que alguien nos lastima ese es el mejor remedio y como dice la autora sé siempre una dama "te morirás de ganas de decirle cosas horribles, subidas de tono, de desearle la muerte, de ir tú misma a matarlo, pero calma y serenidad. Una debe ser una dama hasta el peor de los momentos" =) y si estamos solas aprender a gozar de nuestra soledad.
Ni que decir de las mil razones para ser mujer, del nuevo look de rapunzel.
  • me gusta ser mujer porque puedo ser madre y porque entiendo mejor lo que es ser sensible.